Remegio nos invita a pasear y coger un buen racimo de uvas lleno de vida,resguardada sin saberlo de las amigas hojas verdes y próxima a la tierra que la vio crecer. Manjar de los dioses para los hombres.La tierra trabajada crea obras escultóricas para los sentidos. Embriaguez que el ser humano quiere entender pero a tanto realismo no debe de vencer ya que la ciencia es saber sembrar en buena fecha,tierra y recoger,antes que el pájaro comer. Nos olvidamos del campo pero el artista Remegio Megías nos baña con su buen pincel y su mirada interior de la alegría del sol,de la naturaleza resplandeciente.Me encantan las huellas de las hojas y el morado de las perlas dulces de la vid. Resalto la composición como si fuera un horizonte con mil líneas y curvas que unen el cielo y la tierra. Felicidades, artistadelatierra!! Ya te enseñaré una obra mía en la que las uvas son tapas de acero...pero la esencia es la misma!! Atentamente Manuel Mata Gil |